La Odisea se llama así por las
fantásticas e increibles desventuras de Odiseo ocurridas entre
su partida de los campos troyanos y su arribo en Itaca 33 años
después.
La
Odisea se compone de tres partes o elementos (es decir,
un "terceto", abundante en Homero), dos de las cuales parecen
ser iguales, y un tercero que es parecido y estrechamente vinculado
aunque distinto de los otros dos, como en el esquema que sigue—
| EL
EXILIO DE ODISEO |
LA
TOMA DE ITACA |
La ironía
de la Odisea es que Odiseo pudo haber regresado a Itaca de
los campos troyanos que circundan Ilio en un día (o quizás
hasta en medio día), pero tardo 20 años de cuando primero
abandono estos y puso pie en Nerito (Península de Peljesac):
ya, como si purgado de sus pecados, atravesó su longitud como
la sustancia seminal de su propia reencarnación, y arribo en
Itaca un hombre regenerado. Por diferencia con la Ilíada,
que establece una compleja relación entre seres divinos y mortales,
la Odisea habla, en gran medida, sobre el caos político
y económico por falta de la presencia conciliatoria de un amo
territorial —Odiseo— aunque, en forma incidental, la obra
también recoge variado folclor de diversas comunidades esparcidas
a lo largo de la costa troyana y sus islas.
El nombre de
Ulises frecuentemente se cambia por el de Odiseo no que importe
mucho como llamar a Zeus, Jove, y a Atenea, Minerva... en
el caso de dioses y diosas sus identidades y sus hechos permanecen
los mismos (aunque los separan dos culturas y medio milenio)...
sin embargo, en lo que se refiere al hombre mortal, los nombres
de Ulises y Odiseo son los de dos personajes enteramente distintos;
el argumento que estos nombres son lingüisticamente cognados
puede ser, ya que Ulises necesariamente es la forma intermedia entre
Odiseo y Flixes (o Vlixes).
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